La falta de médicos tanto para cubrir vacaciones como para ocupar la totalidad de puestos vacantes generan cada vez con más frecuencia situaciones en las que la asistencia sanitaria se presta sin personal facultativo.

Hace unos días, el diario Córdoba publicaba una nota de prensa del Sindicato Médico de Córdoba en la que nuestros compañeros se hacían eco una vez más de los problemas derivados de la falta de médicos, en esta ocasión en las UCI móvil de los Servicios de Urgencia de Atención Primaria.

Las quejas y situaciones que describían son similares a las que año tras año vienen ocurriendo en Andalucía y en todo el territorio nacional, por eso no es de extrañar que en las últimas encuestas de satisfacción (barómetro sanitario 2022) haya descendido considerablemente el porcentaje de ciudadanos que valora positivamente la sanidad pública.

La causa de este descontento, de esta pérdida de confianza, es bien fácil, por mucho que algunos no sepan o no quieran verlo: “Los ciudadanos quieren ser atendidos por el profesional cualificado para la asistencia requerida”. No es menos cierto que también quieren que las demoras sean cortas y que el tiempo que se les dedica sea suficiente y que no quieren tener que desplazarse muchos kilómetros para ser atendidos, etc. pero todo pasa a un segundo lugar cuando el paciente encuentra que no hay un médico que pueda atenderle.

Y ahora, después de muchos años, el gobierno anuncia un aumento de plazas EIR que vuelve a ser una ofensa a nuestro colectivo. Se aumentarán un 30% las plazas para biólogos, un 11% las plazas para Psicólogos, un 7% las plazas para enfermeros y solo un 4% las plazas para médicos. Este ridículo aumento en términos porcentuales se hace aún más inaceptable si hablamos en términos absolutos ya que un incremento del 4% supone solo 315 plazas más y recordemos que según nuestros cálculos solo en Andalucía se jubilan casi 500 médicos más de los que ingresan al SAS.

La situación no puede ser más esperpéntica; los ciudadanos quejándose de que no hay médicos en las ambulancias medicalizadas, de que se cierran consultas por falta de médicos, de que las demoras para una intervención son cada vez más largas … y nuestros gobernantes empeñados en aumentar mucho las plazas de otras categorías y reducir al mínimo el crecimiento en las plazas de médicos. 

Para nuestra organización esto es algo incomprensible salvo que la intención de los políticos sea caminar hacia una sanidad en la que el acceso al médico sea cada día más difícil y la gran mayoría de la atención sanitaria sea realizada por otras categorías. 

Es evidente que con esta fórmula la sanidad pública será cada vez menos costosa para el Estado, pero que nadie se engañe, iremos a un modelo de mucha peor calidad y alejado de los deseos de los ciudadanos.

Y mientras tanto cada vez se hacen más pólizas de seguros privados de salud. A este paso la sanidad de calidad será un lujo al alcance de muy pocos.

Desde el SMA exigimos: 

Dejemos de gastar dinero en formar médicos para “exportar” a Europa.

Aumentemos suficientemente el número de especialistas formados y ofrezcámosles un salario y unas condiciones laborales que hagan innecesario emigrar.

Potenciemos una Sanidad Pública de calidad y aseguremos la atención médica a todos los ciudadanos.

“POR UNA ATENCIÓN MÉDICA REALIZADA POR MÉDICOS. NO A LOS SUCEDÁNEOS”