Desde el Sindicato Médico Andaluz queremos poner de manifiesto la situación de descoordinación que existe desde que empezó la pandemia.

Fuente: SM Andaluz

La gestión de la pandemia, tanto a nivel central como autonómico, ha estado marcada por la descoordinación y la improvisación. Han faltado criterios de actuación claros y consensuados, así como pautas de actuación uniformes.  La variabilidad de las medidas adoptadas en cada centro ha caracterizado a todos los aspectos de la pandemia: planes de contingencia iniciales, establecimiento de circuitos diferenciados, dotación de EPIS, seguimiento de mascarillas defectuosas, etc.

La gota que ha colmado el vaso de los despropósitos tiene que ver con la realización de pruebas serológicas para la detección de anticuerpos en los profesionales. También estas se realizan de forma distinta en cada provincia e incluso en cada centro. En algunos se hacen test rápidos por digito punción con sangre capilar, en otros se hacen test rápidos con sangre venosa y en otros se usa técnica ELISA extraída por venopunción. En algunos casos, además de la detección de anticuerpos, se estudia la presencia del ARN viral mediante PCR, pero el papel reservado a esta prueba es, una vez más, distinto en cada caso. Las diferencias de criterio resultan desconcertantes.

Por lo que respecta a la detección de anticuerpos, conviene recordar que su interés es más epidemiológico que diagnóstico. Así. el Estudio Nacional de seroepidemiología de la infección por coronavirus en España, analizará la tasa de anticuerpos frente a coronavirus en la población española y utilizará tanto la cuantificación de anticuerpos IgG en suero mediante ELISA, como la determinación de anticuerpos mediante un test rápido con sangre obtenida por digitopunción. Según consta en el documento de presentación del estudio, la primera de estas técnicas, que utiliza una muestra obtenida por venopunción, “proporciona una información mucho más precisa, ya que permite tener medidas cuantitativas de la titulación de anticuerpos, incluyendo los niveles bajos que es posible que el test rápido no sea capaz de detectar”. La única razón por la que se usará también el test rápido es el previsible rechazo de la venopunción por parte de algunos participantes en el estudio.

Si la técnica ELISA es mucho más precisa que el test rápido, debería ser la utilizada también preferentemente en los profesionales sanitarios, el colectivo más expuesto al virus. Sin embargo, en la mayoría de los casos la técnica utilizada para detectar anticuerpos frente al coronavirus en nuestro colectivo son los test rápidos, cuya baja sensibilidad permite dudar de su utilidad con fines epidemiológicos y limita drásticamente su fiabilidad con fines diagnósticos.

En cualquier caso, como se recoge en los documentos publicados tanto por el Ministerio de Sanidad como por la Junta de Andalucía, la prueba de referencia en el diagnóstico de la infección por coronavirus no se basa en la detección de anticuerpos, sino en la detección del virus mediante PCR. Es inaceptable que en el diagnóstico de la infección en profesionales sanitarios la prueba más utilizada sean los test rápidos, cuya sensibilidad es la más baja de todas las disponibles, y no la PCR, a la que tanto el Ministerio como la Junta otorgan en sus documentos oficiales el carácter de prueba de referencia.

En un estudio adjunto analizamos con detalle los graves defectos que hemos detectado en los protocolos diagnósticos que se están aplicando a los profesionales sanitarios en Andalucía .

Baste aquí citar la nota de prensa publicada el 4 de mayo en la página del Ministerio de Sanidad para anunciar el plan de detección precoz del COVID-19 del Consejo Interterritorial del SNS. Según esta nota, el objetivo del citado plan es “dar respuesta a la capacidad de detección precoz, el aislamiento de nuevos casos sospechosos y confirmados, así como la vigilancia y diagnóstico de los contactos estrechos, que constituyen el eje central para poder acometer la fase de transición con la máxima garantía”, para lo que considera “imprescindible reforzar la capacidad de detección a través de la atención primaria, mediante pruebas PCR u otras técnicas equivalentes de diagnóstico”. El propósito del Consejo Interterritorial nos parece acertado, así como la estrategia que plantea. La PCR es la prueba diagnóstica de referencia en la infección por coronavirus, pero los facultativos andaluces nos tenemos que conformar con los test rápidos, que en las primeras fases de la infección parecen tener una sensibilidad inferior al 30%.

En su momento no hubo fondos para adquirir EPI suficientes para protegernos de la infección. Ahora parecen faltar para adquirir PCR con las que diagnosticar de manera eficaz a los profesionales infectados, y garantizar que no somos contagiosos antes de reincorporarnos al trabajo. Los profesionales sanitarios somos el sector de la población más expuesto a la infección y según los datos más recientes podríamos constituir un foco de transmisión de la misma. La desprotección de la que somos víctimas es de una gravedad imposible de subestimar. La ligereza e irresponsabilidad que está caracterizando la actuación de las Administraciones sanitarias en esta materia resulta alarmante y tendrá consecuencias. No obstante, en este momento lo urgente es poner fin al desconcierto y la descoordinación en la realización de pruebas diagnósticas a los profesionales, y adoptar medidas dirigidas a frenar la transmisión de la infección en el medio sanitario. Para ello, desde el SMA solicitamos a la Consejería de Salud:

1. Información acerca de la viabilidad en las pautas de diagnóstico de la infección por coronavirus, y adopción de las medidas que sean necesarias para ponerle fin.

2. Adopción de pautas de diagnóstico ajustadas a las características de las diferentes pruebas que han sido publicadas en documentos oficiales tanto del Ministerio de Sanidad como de la Junta de Andalucía.

3. En relación con el punto anterior, entendemos que el diagnóstico de la infección debe utilizar como prueba de referencia la PCR. Por tanto, al margen del papel que se asigne a otras pruebas diagnósticas, solicitamos que:

a. Se realice PCR de manera sistemática y periódica a todos los profesionales, o al menos a aquellos que estén en contacto frecuente con pacientes con sospecha de infección por coronavirus.

b. Si no fuese posible alcanzar el objetivo previo, consideramos imprescindible que se realice PCR a todo profesional sintomático y/o con contacto de riesgo.

c. Se les realice PCR seriadas hasta que den negativo a los profesionales en que la PCR haya sido positiva en algún momento.

Todo ello, naturalmente, sin negar el valor de la detección de anticuerpos frente al coronavirus que permitan valorar la inmunidad del profesional y extraer datos de carácter epidemiológico. En este caso, solicitamos que se dé preferencia a la detección mediante ELISA frente a los test rápidos.

4. Asimismo, y en relación con la vuelta a la normalidad, solicitamos que cada centro traslade, en el ámbito provincial correspondiente de esta organización, los planes concretos de reinicio de la actividad ordinaria, calendarizados y detallados. Creemos que disponer de esta información para hacerla llegar a nuestros compañeros es útil para evitar situaciones de desconcierto como la que se está viviendo en relación con los test. 

Comité Ejecutivo del SMA.

Consulta aquí el estudio del SMA sobre Test diagnósticos SARS-CoV2

Escrito dirigido a la DGP solicitando información concisa sobre los Tests rápidos de detección de anticuerpos que se están realizando en Andalucía.